114 consejos para armarla de freelance [la guía definitiva según freelancers exitosos]

Cuando anuncias que te harás freelance todos te dicen lo difícil que va a ser, pero nadie te dice cómo superar las adversidades y disfrutar de esta forma de trabajo… hasta ahora.

En Trabajo en Digital queremos contribuir a que las personas encuentren su trabajo ideal; sin embargo, también sabemos que “trabajo ideal”  no necesariamente implica trabajar en una empresa.

Por ello, platicamos con 15 freelancers y creamos LA GUÍA con todo, todo, TODO lo que un trabajador independiente necesita saber para sobrevivir y, eventualmente, triunfar bajo sus propios términos.

En esta guía encontrarás:

  1. ¿Cuándo es el mejor momento de empezar a freelancear?
  2. Ventajas y desventajas de ser freelance
  3. Trabajos freelance más buscados en la industria digital
  4. Las bases para empezar tu proyecto freelance
  5. ¿Cómo y dónde conseguir clientes?
  6. ¿Cuánto cobrar?
  7. Principios básicos para tratar con clientes
  8. Cosas de adulto: salud, ahorro e impuestos
  9. Gestión de tiempo: ¿cómo dejar de procrastinar?
  10. Consejos finales: el trabajo no es tu vida

Así que, empecemos por lo más importante:

0. Ser freelance es posible.

Los freelancers existen. Tal vez les has visto en piyama paseando a su perro un martes al mediodía o sentados en un café, usando el internet por tres horas, pero pidiendo solo un americano. Son reales, pagan impuestos, cancelan planes por chamba y también se estresan y se enferman (pero tratan de no hacerlo porque no tienen seguro). 

Antes de continuar: este post es patrocinado por la herramienta que nosotros usamos para gestionar a nuestros leads y convertirlos en clientes: SendPulse, que cuenta con planes gratuitos para que puedas empezar a gestionar tus primeros clientes potenciales y hacer más fácil que se conviertan en proyectos pagados. A lo largo del post aprenderás cómo tú también puedes sacarle provecho.


¿Cuándo es el mejor momento de empezar a freelancear?

1. No te avientes de panzazo.

Por muy harto que estés de tu jefe, resiste hasta tener un plan más o menos sólido de freelanceo. Investiga qué necesitarás, prepara el terreno y pon las bases para que tu proyecto freelance funcione a corto y mediano plazo. 

2. Un trabajo de oficina es la escuela del freelanceo. 

Un trabajo presencial no solo es estrés y cansancio, también te permite adquirir experiencia, perfeccionar tus fortalezas y hacer contactos que conozcan tus habilidades. Y lo mejor es que este “entrenamiento” ocurre en un ambiente controlado donde no todo lo que pasa es completamente tu culpa responsabilidad. 

3. Acepta chambas freelance mientras tengas trabajo.

Estos primeros proyectos te permitirán medir tus tiempos de producción, calcular tus costos y probar tus habilidades; sin la presión de que tu ingreso dependa completamente de ello. Además, darás a conocer tu trabajo como independiente y tendrás algo completamente tuyo que incluir en tu book.

4. Pero no freelancees en tu trabajo.

O al menos disimula. A algunas empresas no les gusta que uses su equipo, ni el tiempo en que les perteneces para hacer algo que no se trate de ellos 🙄. Es más, sí hazlo, usa las horas que te obligan estar allí en lo que te dé la gana.

5. Prepárate económicamente.

Ahorra, ahorra ¡AHORRA!

Hagan un guardadito que sea exclusivamente para arrancar como freelance, porque al principio es duro y seguro te llevará no menos de un año volver al sueldo al que la oficina te tenía acostumbradx.

Valeria Hipocampo, ilustradora, 3 años de freelancer.

6. Un consejo del primer mundo

Ryan Robinson, un famoso escritor freelance que crea contenido para freelancers, recomienda que mantengas tu trabajo hasta que tus ingresos independientes sean, al menos, el 75% de tu sueldo en el trabajo fijo.

Pero él gana en dolares y dice que lo confunden con Ryan Gosling, así que no le creas todo.

7. Separa tu lanita freelance.

Ryan (Gosling, obviamente) también recomienda guardar el 100% de las ganancias de tus proyectos freelance. Y preferentemente en una cuenta de banco distinta a donde cae la quincena. Así podrás tener un registro claro de los ingresos mensuales que generas como freelance y estarás haciendo un ahorrito para cuando te metas de lleno a tu proyecto.

8. Pero tampoco dejes que el dinero te limite.

Ahorra, pero no te pongas una meta muy lejana para dejar tu chamba o correrás el riesgo de nunca atreverte a hacerlo.

9. ¡Estudia!

Una de las principales claves para triunfar como freelance es ser súper bueno en lo que haces. Si algo te gusta y se te da, esta es tu oportunidad para convertirte en experto. Lee, toma cursos, investiga los perfiles de personas que sean reconocidos en esa área y apréndeles algo.

10. Hazte de tus cositas.

Ve consiguiendo un escritorio bonito, una silla ergonómica (para que no te duela la ciática)  y todo lo que necesites para estar materialmente cómodo en tu nueva oficina. 

Ten un lugar de trabajo en tu casa, aprende a trabajar ahí sin distraerte, no dependas de cafeterías porque si te vas a solo a trabajar y no hay nadie que te cuide la compu, te haces pipí… 

Cristina Ramírez, Content Manager, más de cinco años de freelancer.

11. Ten herramientas que te aguanten el paso.

Próximamente tú serás tu jefe, tu community manager, la de cuentas, tu propio José Luis de sistemas y Don Víctor, de mantenimiento. Así que ten una compu y un celular en los que puedas confiar. 

Ryan Robinson recomienda tener también una computadora de respaldo, pero para muchos eso está fuera de nuestro alcance. ¿Quién crees que somos, Ryan Robinson? ¿Ryan Robinson?

12. Y utiliza herramientas digitales a tu favor

Sí, como dijimos en el punto anterior, cuando eres freelance te conviertes en tu propio jefe y el responsable de todas las área. A eso, súmale la tarea de mantener la relación con tus clientes: un CRM es una herramienta que te puede ayudar a gestionar esas relaciones, usualmente es una herramienta ocupada por el departamento de ventas y de marketing, pero como freelance puedes sacarle muchas más ventajas.

 

Pícale la imagen para crear tu cuenta gratuita en Sendpulse

Afortunadamente, en plataformas como SendPulse (que es la que utilizamos actualmente en Trabajo en Digital), puedes automatizar todas las funciones de marketing que necesitas como freelance: desde contar con una base de datos de tus clientes, crear landing pages de tus servicios o enviar 15 mil mails sin costo, todo concentrado en el mismo lugar para darle seguimiento fácilmente.

13. Mentalízate

Ok, no te vamos a mentir. Convertirte en freelance no va a ser fácil, vas a necesitar mucha paciencia, fortaleza y disciplina. Pero te garantizamos que habrá una recompensa que va más allá de trabajar en piyama.

Cualquier esfuerzo, desvelada, tardes sin comer, etc. vale la pena cuando ves un proyecto que funciona y un cliente satisfecho con tu trabajo. 

Adrián Cruz, diseñador, 3 años de freelancer.

14. Y si igual ya te aventaste de panzazo…

¡Rápido! Termina de leer esta guía antes de que tengas que necesitar esta otra guía.


Ventajas y desventajas de ser freelance

Si ya decidiste que ser freelance será una de tus metas del próximo año, aquí te compartimos algunos pros y contras de este estilo de vida, según nuestros freelancers de confianza. 

15. Pro: tienes tu propio horario.

Lo que más disfruto de ser freelance es la libertad de manejar tus tiempos a tu antojo: un día tienes un montón de pendientes y al día siguiente ya no.

Barbie Guevara, periodista, 2 años de freelancer.

16. Pro: Y lo acomodas de acuerdo a tus necesidades. 

Ser freelance me da la libertad de ir al súper, al cine, de vacaciones, todo sin tumultos. O, lo mejor, de echarme un sueñito reparador de 5-10 minutos cuando yo quiera.

Liliana Bretón, Publicista / mercadóloga / investigadora / maestra, más de 5 años de freelancer.

17. Contra: los demás no siempre respetan tu horario.

Los clientes creen que estás disponible para ellos todo el tiempo por el hecho de ser freelance. Me pasaba mucho al inicio, ahora trato de ser más claro y directo.

Adrián Cruz, diseñador, 3 años de freelancer.

18. Pro: trabajas donde quieres y con tus propias condiciones.

Me encanta no tener que salir de mi casa. Disfruto mucho poder trabajar con el ruido de fondo que yo decida, nadie te está fastidiando o interrumpiendote. Puedes poner el horario que tú decidas y defender tu derecho a trabajar en pantuflas, como yo en este momento.

Cristina Ramírez, Content manager.

19. Contra: si no vas a una oficina, la gente no siempre entiende tu trabajo.

O piensan que no trabajas.

Tenía un trabajo de oficina, luego me quedé sin esa chamba y mis amigos me decían “tú que no estás haciendo nada, ayúdame con esto”. Llevo años viviendo de Tú-que-no-estás-haciendo-nada.

Liliana Bretón, Publicista / mercadóloga / investigadora / maestra.

20. Pro: eres tu propio jefe.

21. Contra: eres tu propio jefe… y tu único compañero de oficina.

Quieras que no, ser freelance es algo solitario. Lo único que me parecía interesante de trabajar en oficina era que siempre te encuentras al compañero que es todo un personaje o que suceden situaciones peculiares dentro del ambiente. A veces sí extraño que pase algo porque, cuando trabajas tú solo en casa, todo es demasiado tranquilo.

Daniela L. Guzmán, Traductora/Asistente Virtual, 3 años de freelancer.

22. Pro: todo es demasiado tranquilo.

La tranquilidad es maravillosa. Disfruto de tener chance de ver la vida pasar, hacer nada si quiero y, sobre todo, sentirme un poco más dueña de mí misma y de mi mente.

Valeria Hipocampo, ilustradora.

23. Súper contra: en muchos casos no tienes un ingreso fijo.

Ni prestaciones, aguinaldo, seguro social etc. Lo cual, por cierto, tampoco te ofrecen en muchas chambas presenciales. 

24. Turrrrbo pro: tienes mucha más libertad creativa. 

A diferencia de una agencia, los clientes te buscan por tu visión del mundo y lo que puedes aportar a la marca.

Andrea Tumbas, diseño e ilustración.

25. Pro: Y libertad en todos los sentidos.

Para mí, el trabajo es una cosa más, no la actividad que define mi vida. Además, puedo jugar videojuegos en martes a las doce del día sin que nadie me reproche nada.

Daniela L. Guzmán, Traductora/Asistente Virtual.

26. Fact: freelancear no es para todos.

Ser freelance tiene sus pros y sus contras, decidir trabajar sin derechos ni garantías no está nada padre, pero la administración de tu propio tiempo puede ser mucho mejor que cumplir horas nalga en una oficina. Recomendado para personas poco sociables, bajo su propio riesgo de quedar a deber impuestos.

Cristina Ramírez, Content manager.


Trabajos freelance más buscados en la industria digital

Si vas a hacer esto, tienes que conocer bien tus opciones.

27. Investiga la industria.

La industria digital es una de las que más solicita trabajadores freelance o remotos. Por ello, te recomendamos echarle un ojito a las principales bolsas de trabajo, incluyendo Trabajo en Digital ¿ya te dijimos que te tkm?

28. Los trabajos freelance más buscados en Google.

29. Los trabajos remotos o freelance disponibles en Trabajo en Digital.

Si quieres conocer nuestras vacantes remotas entra a Trabajo en Digital, completa tu perfil y deja que la magia de la compatibilidad haga lo suyo; las vacantes remotas están distinguidas por un símbolo de wifi. Pero por acá te dejamos los datos más recientes del mundo post-pandemia según el LinkedIn Global data.


Las bases para empezar tu proyecto freelance

Ahora que ya sabes cuáles son las ventajas, desventajas y los trabajos más buscados de la industria ¿estás listo para empezar a freelancear? 

30. Define tu objetivo.

¿Quieres ser freelance de tiempo completo? ¿Solo estás buscando ingresos extra? Exactamente, ¿qué tipo de freelance quieres ser? ¿Ilustrador? ¿Diseñador? ¿Escritor?

31. Encuentra tus fortalezas.

Reconocer en qué eres realmente bueno es el primer paso para echar a andar un proyecto. Haz introspección y pregúntales también a tus amigos, compañeros y excompañeros de chamba.

32. Identifica lo que te es naturalmente fácil. 

Para disfrutar realmente tu trabajo, uno de los aspectos más importantes es distinguir entre lo que puedes hacer y lo que en verdad haces bien, y bien implica facilidad y gusto. ¿Incluirías algo que te agobia en la lista de cosas que quieres hacer?

33. Entre más específico seas, mejor.

No basta con decir que eres bueno en algo, también tienes que saber qué diferenciadores tienes haciendo ese algo.  Por ejemplo: yo sé escribir. Y pues cualquiera que haya ido a la primaria puede decir lo mismo. 

Entonces, para ser escritora freelance tendría que ser mucho más consciente de qué otras habilidades contribuyen a que escriba bien en términos profesionales. Por ejemplo: sé escuchar, lo que me permite entender mucho mejor el mensaje que se quiere transmitir. Tengo años de experiencia creando y editando contenido blog, y en cuanto a hard skills, estoy muy familiarizada con WordPress y conozco los principios de SEO.

 Sí, hago todo eso.

34. Híper especialízate

Esta exhibición de cualidades (que haría sentir orgullosa a mi psicóloga) la mencioné porque son mis diferenciadores. Es lo que me permite destacar entre los redactores y ofrecer mis servicios como experta en contenido blog.

Del mismo modo, hay diseñadores que se especializan en imagotipos o en infografías. Hay expertos en guión televisivo de comedia y expertos en fotografiar comida callejera; en traducir manuales de electrodomésticos o en dibujar mapaches humanizados. Siempre hay alguien que es muuuuy bueno en algo muy específico, y por lo mismo se vuelve necesario para otras personas. 

35. CREE EN TI.

No tienes que cumplir con cada uno de los puntos de esta lista para armarla como freelance; lo único que es indispensable es que reconozcas que tu trabajo es valioso y puedes vivir de él. 

La principal dificultad que tuve al iniciar mi proyecto fue mi mensaje interno: me sentía desempleada y por lo tanto estaba deprimida. En cuanto me puse la etiqueta de freelance mi vida cambió.

Liliana Bretón, Publicista / mercadóloga / investigadora.

Una vez que identifiques de qué va lo tuyo, lo siguiente que deberías plantearte es ¿a quién puedes vendérselo?


¿Cómo y dónde conseguir clientes?

Bien, ya sabes para qué eres bueno. Ahora solo es cuestión de esperar a que lleguen los clientes.

36. Esperar va a tomar tiempo… ¿Por qué no te les acercas? 

Si lo tuyo no es vender, tendrás que encontrar la manera de acercar lo que sabes hacer a la gente que te puede comprar, sin que sientas que estás vendiendo. 

36. No estás ofreciendo tus servicios, solo los estás dando a conocer 😉.

En los siguientes puntos hablaremos de cómo puedes acercarte a tus clientes potenciales, desde lo más discreto, por ejemplo, tener un Instagram bonito, hasta técnicas directas de venta (por si eres de los que no le temen al éxito).

37. Preséntate.

O como dirían en el TEC, crea tu marca personal (ojo aquí @esdemamador). Lo que te proponemos no es llevar a registrar tu nombre, sino elegir cómo serás conocido en tu nicho y comenzar, poco a poco, a crear contenido que refleje la calidad de tu trabajo, tus intereses y perfil profesional.

38. Eres lo que compartes.

¿Cuántos contactos tienes con los que no has hablado en años, pero sabes a qué se dedican por lo que postean? La mayoría de los freelance que participaron en esta guía nos contaron que consiguen sus chambas a través de redes sociales, desde las más profesionales, como LinkedIn, hasta las más cotidianas como Instagram y Twitter. 

Abrí instagram hace unos ocho años, en sus albores. Era muy constante con las publicaciones, subía una foto diaria o más, cuidando los tonos, la luz y los temas, y en algún punto Instagram me puso entre sus recomendados, fue así como durante un par de semanas me hice de 10k seguidores diarios; lo cual fue muy conveniente para que mi trabajo como ilustradora comenzara a ser más conocido y desde entonces no he parado de alimentar mi feed, no sólo por chamba, sino por gusto.

Valeria Hipocampo, ilustradora.

39. Haz muestras de tu trabajo (aunque no siempre cobres lo que vale).

Cálmate, nadie te está diciendo que trabajes gratis. Pero sí que encuentres una ganancia con esos primeros trabajos. Colabora aunque sea de forma mínima en proyectos que te encanten. Quizá no obtendrás la ganancia en pesos que te gustaría, pero podrás exhibir tu trabajo freelance entre los clientes que aspiras tener.

40. Crea tu website o blog.

Además de tener presencia en las redes sociales más relacionadas con tu área, otra lugar donde tienes que aparecer es en Google. Y la única forma de llegar allí es con un sitio web o blog donde puedas mostrar tu trabajo, los proyectos en los que has trabajado, qué sabes hacer y tu visión del mundo. 

Otra opción que te dará el plus profesional que quieres demostrarle a tus clientes es crear landing pages para ofrecer tus servicios, e incluso de ahí mismo generar leads a los cuales vas a enamorar para terminar de convertir en tus clientes. Y ya te platicamos de Sendpulse, plataforma que concentra tu servicio de mailing, CRM y landing pages sin costo.

41. Define tu nicho.

  • ¿Quién podría interesarse en tus servicios? 
  • ¿Qué personas o negocios los encontrarán valiosos? 
  • ¿Quién podría pagar lo que estás considerando cobrar? (de e$o hablaremos en el siguiente punto) ¿Start ups? ¿Agencias? ¿Medios digitales? ¿Músicos independientes? 
  • ¿Cómo son las personas que podrían tomar la decisión de contratarte?
  • ¿Conoces a alguien así? ¿Sabes cómo contactarle?

44. Primero, acércate a tus contactos.

Agobia, lo sé. Pero no está de más mandar un correito a la gente que te ha visto chambear para avisarles que ahora eres freelance.

Yo consigo clientes a través de amigos que trabajan en la industria creativa y tratando de mantener relaciones estrechas con la gente con la que he trabajado.

Luis Rodríguez, Editor / Postproductor, más de 5 años combinando trabajo fijo con proyectos freelance.

45. Haz que te volteen a ver. 

Esto pondrá muy incómodos a los tímidos, pero funciona y hay que hablar de ello. Cuando crees contenido, considera mencionar espontáneamente a esos clientes potenciales con los que te ves trabajando algún día.

46. Y escríbeles.

A Ryan Robinson le funciona (porque confianza de hombre-blanco). Según lo que sugiere en su blog, él crea contenido donde pone referencias de marcas con las que le gustaría trabajar algún día, y luego les hace saber que les mencionó a través de un correo con estas características:

Hola, [nombre]. 

He estado usando [Compañía / Producto] durante muchos años (y me encanta), siempre lo recomiendo para [ejemplo relevante].

Quería informarles que incluí [Compañía / Producto] como un recurso en mi publicación sobre [Nombre del contenido que creaste].

Te comparto el link por si quieres verlo cuando tengas tiempo. Creo que describo de forma general su [servicio o producto], pero si crees que debería hacer alguna precisión, por favor, házmelo saber.

Saludos.

Así, Ryan da a conocer su trabajo y comienza una relación con clientes potenciales. Luego usa una plataforma como SendPulse para gestionar tus relaciones con los clientes: esto significa que en lugar de usar un Excel para llevar el control de a quién ya contactaste y cómo está el trato con cada uno, usarás un programa gratuito que te dará la información que necesitas fácilmente. ¿Qué tan fácil? Pues así de sencillo:



47. O preséntate directamente. 

Si el punto anterior te puso mal, sáltate a la siguiente sección porque de aquí en adelante hablaremos de formas cada vez más agresivas directas de darte a conocer. 

La técnica es similar a la anterior, pero en vez de presentarles un contenido donde “casualmente” les mencionaste, les hablas directamente de tus intenciones. Es decir, les dices quién eres y qué haces. Redactas tus fortalezas, presentas tu book y les cuentas cómo tu trabajo podría adaptarse a sus necesidades (que ya estudiaste previamente). Es directo, pero si te tienes la confianza, también puede ser muy efectivo. 

48. Muéstrales un poco de tu talento.

Si ya te animaste a correr ese riesgo, pon un poquito más de voluntad  y muéstrales cómo podría verse una colaboración entre tu expertis y su marca. Por ejemplo, si eres diseñador web, haz un mock up de qué cambios harías en su sitio. Si escribes, propón un par de títulos para su blog y justifica por qué has tomado esas decisiones. 

49. Pero hazlo sin criticar su trabajo previo.

No se trata de que les digas por qué necesitan contratarte, sino de argumentar por qué tus habilidades podrían mejorar su estrategia de negocio y qué ideas has pensado solo para ellos (sí, hazlos sentir especiales). La parte de negocio es fundamental: si puedes hacerles notar que al contratarte van a ganar más dinero, ya tienes casi ganado ese proyecto.

50. Consulta a expertos.

Es decir, otros freelance que ya hagan lo que tú quieres hacer, en el nivel en el que te gustaría hacerlo. Preséntate, hazles saber por qué te gusta su trabajo y pregúntales algo, por ejemplo: ¿cómo consiguieron sus primeros clientes? O ¿cómo y dónde se especializaron en su labor?

La gente está más dispuesta a contestar de lo que crees. Y en el peor de los casos, si no te contestan, igual entrarás en su radar y al menos ahora sabrán tu nombre.

51. Haz comunidad con otros freelance.

Sí, ya sabemos que te gusta chambear solo, pero eso no implica que te aísles. Entabla relaciones con otros profesionales de tu gremio, presenta tu trabajo y conoce el de los demás. Para la mayoría de los freelance, los clientes llegan por recomendación. 

No cuento con un proceso de venta, siempre he tenido apoyo de otros freelances, hacer equipo es fundamental para mantenerse vivo en este negocio, mis clientes siempre han llegado por recomendación, hacer bien mi trabajo es la carta perfecta.

Cristina Ramírez, Content Manager.

52. Encuentra a tu equipo freelance.

No solo te juntes con gente que haga lo mismo que tú, también relaciónate con personas que complementen tus habilidades. Por ejemplo, si eres diseñador, ten entre tus contactos redactores con quién trabajar en equipo. Si el inglés no es lo tuyo, asóciate con traductores para llevar tu trabajo a otros lares. Anda, haz amigos.

Aquí te presentamos algunos que queremos mucho.  

Haz click en su nombre para ver muestras de su trabajo.

Barbie Guevara Periodista
Cristina Ramírez Content manager
Luis Rodriguez Editor / Postproductor
Santiago Bautista Diseñador gráfico
Jennyfer Vázquez Diseñadora Web
Andrea Tumbas Ilustración y diseño
Valeria Hipocampo Ilustradora
Adrian Cruz Soluciones creativas
Luisa Franco Diseñadora gráfica Jr. (:

53. Plataformas para buscar chamba.

Otra forma de chambear son las plataformas para buscar proyectos. Varias de las personas que entrevistamos consiguen su trabajo completamente por este medio.

Algunas opciones donde puedes encontrar chambas (en español) son:

  • Freelancer.com y la versión totalmente latina de este sitio soyfreelancer.com.  
  • Workana, un sitio que se jacta de ser el más consultado en español.
  • Lance Talent, donde solo admiten a los profesionistas más destacados de su área.
  • Malt, el paraíso donde son los empleadores quienes buscan a los freelancers.
  • Y por su puesto, Trabajo en Digital, la bolsa de trabajo inteligente 🤓. ¿Ya armaste tu perfil?

54. No te limites a chambear en español.

Aprendan inglés y, en lugar de trabajar con clientes mexicanos, trabajen con extranjeros. Así ganas más, cobras en dólares y hasta evitas pagar impuestos en México. Te beneficias del desbalance primer/tercer mundo y hasta encuentras clientes más buena onda, porque para ellos lo que cobramos es regalado. Ni siquiera te regatean.

Daniela L. Guzmán, Traductora/Asistente Virtual.

55. Plataformas para los que no le temen al éxito

En estos momentos hay tantas plataformas en inglés como freelancers, así que te tocará buscar la que más se adapte a tu oficio, personalidad y necesidades. Aquí link puedes encontrar un review bastante completo, pero las que te recomendamos de primera mano son Up Work, Pro Z (solo para traductores) y, la favorita de Santiago, Fiverr:

Esta plataforma funciona así: entran los clientes, ven los perfiles y hace una orden. Tú como vendedor ofreces un servicio y pones los costos. Es genial porque no tengo que buscar nada, simplemente llegan los clientes. Mi único trabajo es tratarlos bien y buscar la mejor manera de dar vida a sus proyectos y luego de eso los clientes vuelven y te recomiendan.

Si bien hay que pagar comisión por cada orden terminada la página hace tan bien su trabajo que se lo merece. El dinero de los clientes está seguro y eso les da confianza para pedir y yo como vendedor no tengo que perseguir a nadie para que me pague 😀

Santiago Bautista, diseñador, 4 años de freelancer (este mensaje no fue patrocinado por Fiverr).

56. Haz chambas increíbles.

Ya no tienes un jefe que te diga “métele más diseño”, así que haz las cosas a tu modo y crea un estilo que te distinga. 

Consigo clientes word-of-mouth. Después de algún tiempo, mi trabajo se encarga de recomendarme.

Liliana Bretón, Publicista / mercadóloga / investigadora / maestra.

57. Y nunca dejes de buscar.

Aunque en este momento tengas los clientes suficientes, sigue creando. La constancia será la base de tu proyecto 😉.


¿Cómo definir costos?

Ya sabes a quién le quieres vender y ahora, ¿cuánto les vas a cobrar?

58. Toma una decisión.

¿En qué tipo de proyectos te gustaría trabajar? ¿Quieres clientes mucho más grandes (a quienes les tendrás que dedicar más tiempo) o te adaptas con varios presupuestos más pequeños? 

Yo recomendaría un servicio muy barato y si es muy comercial, mejor. En mi caso como diseñador gráfico comencé haciendo caricaturas de un estilo muy conocido y a un precio muy accesible. 

Santiago Bautista, diseñador (cobra en dólares).

59. Ryan Robinson dice que cobres un poco más de lo que crees que deberías.

Este consejo traído del primer mundo establece que no fijes tus precios solo considerando la oferta (es decir cuánto cobran los demás) sino que también agregues a tus precios el valor de tu talento y tu experiencia. 

Pero ya vimos que Ryan es un hombre que se parece a Ryan Gosling, obvio puede cobrar lo que quiera. 

60. ¿Cuánto es “lo que deberías”?

Esto básicamente se calcula de acuerdo a cuáles son tus gastos y cuánto cuesta tu trabajo. 

Vamos por partes:

61. Calcula tu costo de vida.

Considera tus gastos fijos (renta, comida, servicios etc. ) tus hábitos de consumo (qué compras, dónde comes, a dónde sales), tu entretenimiento (Netflix, Prime, Spotify etc,) y tus gustitos (que la chelita, que el cafecito, que las plantitas). 

Ahora que trabajarás desde casa quizá gastes un poco más de luz. ¿O vas a rentar un coworking?

Entre tus gastos contempla también cuánto gastarás cuando tengas reuniones en un café y, si está en tus posibilidades, anota de una vez lo del contador y lo de tu seguro médico. (Spoiler: probablemente no esté en tus posibilidades)

62. Establece un sueldo mensual deseado.

Que cubra todas tus necesidades. Pero sé realista y pon una cifra que tenga sentido en el mercado en el que quieres competir.

63. Ahora, calcula cuántas horas al mes quieres trabajar.

Si quieres freelancear es porque deseas tener más dominio sobre tu tiempo. Así que piensa en que horario vas a trabajar y  cuántas horas dedicarás a cuáles actividades.

64. No olvides contemplar tus nuevas funciones.

Recuerda que ahora eres el de pagos, mantenimiento y la de ventas. Considera que dentro de tus horas de trabajo debes incluir el tiempo que inviertas en buscar nuevos clientes, responder emails, ir a reuniones, etc. 

65. Haz un primer cálculo.

Con las horas operativas en mente, ahora sí estima cuánto podrías ganar por hora. La fórmula es sueldo mensual / horas a trabajar al mes.

66. Revisa el mercado y haz los ajustes correspondientes.

Para calcular mis precios, investigo cuánto cobran otros profesionales con experiencia similar a la mía y cobro lo mismo que ellos :p

Daniela L. Guzmán, Traductora/Asistente Virtual.

67. Crea tu tabulador de horas.

Con base en las trabajos que has realizado, calcula cuántas horas te tardas por proyecto. Solo considera las horas reales de trabajo, las horas que pasas pensando en el trabajo que no estás haciendo nadie te las paga 😪.

Y en ese estimado considera también los tiempos de tu computadora.

Trato de tener lo más organizado posible mi workflow, conocer bien mi equipo de cómputo y entender sus limitantes y capacidades. Así sé cuánto tiempo se tomarán las tareas en realizarse.

Luis Rodríguez, Editor/ Postproductor. 

68. Haz ajustes de acuerdo a las demandas del cliente.

Si es urgente o si hay entregables en inglés cobro un +25% 

Liliana Bretón, Publicista / mercadóloga / investigadora / maestra.

69. Y al alcance a mediano y largo plazo de tu trabajo.

Algo que es importante y creo que nadie toma en cuenta es la parte de proyectar cuánto podría ganar tu cliente a futuro con el trabajo que tú estarás haciendo, y sobre eso, establecer una tarifa.

Iveth, Comunicóloga/Social media/Escritora de a ratos.

70. Considera los posibles cambios.

Es muy importante como diseñador entender que un cambio debe estar relacionado con la descripción original del cliente, pues de lo contrario en cada cambio podrían pedirte más y más trabajo que nunca se mencionó desde el inicio. Si te están pagando por hora y el cliente especifica más cosas cada vez, debe pagar por ello.

Santiago Bautista, diseñador.

71. Finalmente, establece precios que consideren todo lo que mencionamos.

No te angusties tanto, la mayoría de estos detalles los irás puliendo sobre la marcha y una vez que tengas las bases, todo será mucho más fácil. 

Tengo una lista de precios que envío a clientes con estimados para que elijan acorde a su presupuesto. Esto me ahorra tiempo y energía 🙂

Andrea Tumbas, ilustración y diseño. 

72. Ajusta tus costos sin abaratar tu chamba.

De acuerdo al sapo es la pedrada, mi lista de precios está determinada por costo por hora, sin embargo ya tengo una cuota mínima para ciertos entregables y de ahí incremento si es un cliente que puede pagar o quedo tablas si es pequeño y su rendimiento será a mediano o largo plazo. Procuro mantenerme en los presupuestos de los clientes y reducir mejor la carga de trabajo, un acuerdo ganar-ganar.

Cristina Ramírez, Content manager.

Como habrás visto, no hay una sola fórmula para calcular costos… pero si esto te abrumo, espérate, porque cobrar es aún más divertido. 


Principios básicos para tratar con clientes

73. Ármate de paciencia.

Es muy importante que aprendas a tratar a los clientes. Si puedes meterte a trabajar unos cuatro meses a un call center, eso te enseñará a tratar con clientes enojados, luego de eso la vida como freelance es genial 😀

Santiago Bautista, diseñador.

74. Sé profesional desde el primer acercamiento.

Cuando te presentes con un cliente, llega con tu tarea hecha. Estoquea e infórmate de qué va su proyecto o negocio. La clave para establecer una genuina empatía es interesarte realmente en lo que hace el otro. 

75. ¡Escucha!

Parece lo más fácil, pero casi nadie lo hace. Presta atención a cuáles son sus objetivos y haz todas las preguntas que puedas para entender qué espera de ti. Si de plano sus expectativas son muy poco realistas, tendrás suficiente margen de maniobra para proponerle otra cosa… o huir a tiempo 😉.

76. Elige bien a tus clientes. 

En un principio es normal estar tentado a aceptar todo tipo de chambitas porque “vamos empezando”, pero con el tiempo te será más fácil identificar de antemano modos, patrones y proyectos que realmente no te convienen.

Recomiendo, como aprendizaje a partir de una experiencia fea, que cuando un cliente tenga detalles que no les latan, corten desde antes. No lo alarguen. Porque al final todo estalla.

Daniela L. Guzmán, Traductora/Asistente Virtual.

77. Ten límites claros.

Si hay algo que nunca nos enseñan es a decir que no. Así que vete armando de valor porque vas a tener que familiarizarte con frases como:

“No, no puedo hacerte un descuentito”.

“Sí, es lo menos…”

“No, todavía no me ha caído el pago”.

“No, Karen, no puede quedar para ayer”. 

78. Hazles saber el valor de tu trabajo antes de hacerles una propuesta.

Nunca pongas demasiado tiempo y energía en algo que aún no has cerrado. Antes de dedicarle una hora de tu tiempo a una propuesta, haz algunas preguntas como:

  • ¿Cuál es tu presupuesto disponible para trabajar conmigo?
  • Mis paquetes para XYZ comienzan en $1000 por mes, ¿eso les funcionaría?
  • Mi tarifa por hora para este trabajo es XX, ¿lo ven viable?

Así ya sabes de antemano si te conviene seguir tu proceso con ese cliente.

79. A lo mucho, haz una pre propuesta.

Si ese proyecto te interesa MUCHO y quieres mostrarles lo que eres capaz de hacer, crea solo una pre propuesta. O sea, un pequeño preview que no te tome más de media hora de chamba. Por ejemplo, en mi caso como blog content hago algunos títulos de contenido con un par de líneas de cómo abordaría el tema.

Mas nunca entrego un artículo completo en esta etapa. 

80. Que todo quede por escrito.

Precios, horarios, fechas de entrega, número de cambios, pagos, especificaciones; todo, todo, TODO, tiene que estar por escrito y en un formato que esté disponible tanto para ti como para el cliente.

Algunos freelancers tienen la seriedad de hacer un contrato, pero si tanta formalidad te abruma, al menos déjalo todo perfectamente claro en un email.  Así, si es necesario, podrás mandar el SS del momento exacto en que te dijo que estaba de acuerdo con tu propuesta. 

Sí, en un email.

No en el chat de Instagram ni en el de Twitter porque:

  1. que flojera echarte un clavado a las conversaciones para comprobar quién dijo qué y 
  2. nadie te va a tomar taaaaan enserio si resuelves los asuntos de chamba en el mismo medio que usas para subir fotos de tu perro.

81. Y procura que la comunicación sea lo más transparente posible.

Ten presente que el cliente también podría aventarte screenshots en la cara, entonces, sé totalmente claro.

Hasta ahora no hemos tenido problemas, pero sí exigencias y hay que saber cómo tratar al cliente. Se trata de hablar y escribir correctamente y con el tono adecuado para que todo funcione.

Jennyfer Vázquez, diseñadora web.

Así que todos los acuerdos redáctalos y dáselos a leer a alguien más para comprobar si te estás dando a entender. 

82. Estandariza tus procesos.

Ten el hábito de hacer esto con todos los clientes. Entre menos cabos sueltos dejes, mejor para ti.

Envío un documento que llamé “paso 1”; este consiste en conocer qué es lo que quiere exactamente, medidas, uso, aplicación y para cuándo lo quiere. Ahí mismo le doy a conocer bajo qué términos trabajo (anticipo, límite de correcciones, etc). Después realizo una cotización que debe firmar. Todo el proceso es por correo.

Andrea Tumbas, ilustración y diseño. 

83. Mantente en contacto durante todo el proceso.

Una llamadita de “oye, ¿viste el boceto?” te puede ahorrar muchas complicaciones.  

Dale a conocer tu proceso al cliente, haz pausas y revisiones con ellxs para evitar cambios y que ambas partes estén satisfechas.

Andrea Tumbas, ilustración y diseño. 

Aquí es donde el CRM se convertirá en tu aliado. Un CRM o Costumer Relationship Manager es la mejor forma de tener bajo control todas tus tareas, pendientes y cotizaciones con tus clientes. Por lo que se divide en tres funcionalidades: Operativo, Analítico y Colaborativo.

84. Siempre pide anticipo.

Toda persona profesional está familiarizada con este concepto. Si algún cliente se extraña por ello, ¿realmente te conviene tomar ese proyecto?

 

85. Protege tu trabajo hasta el último minuto–

Ya te lo hemos dejado muy claro, TU TRABAJO ES VALIOSO, así que no descuides ninguna parte del proceso.

 

Me gusta dejar por escrito las condiciones de cambios, precios extras, horarios y condiciones de entrega, normalmente pido el 50% del total para iniciar a trabajar, o sea, hasta que no me depositen la primera mitad no hago nada. Como máximo hago tres cambios, después del cuarto cambio cobro un porcentaje extra, generalmente entre 15% y 30% dependiendo de la complejidad del proyecto y de la importancia del cambio. Trabajo de lunes a viernes de 9 a 4 y si es necesario de 6 a 9. Después de las 9 no contesto ni a mi mami. Ah, y solo entrego los archivos acordados una vez que me depositan la mitad restante.

Luisa Franco, Diseñadora gráfica Jr.

 

86. Identifica a los buenos clientes y cuídalos mucho.

 

Cuando encuentres a alguien con quien te sientas cómodo trabajando, te pague a tiempo y te involucre en proyectos que te apasionen, no lo dejes ir. Mantente en contacto y ofrécele un extra de vez en cuando, solo para consentirle.

 

87. Y diles adiós, sin miedo, a los que te causen más problemas que satisfacciones.

 

Aplica para todo en la vida. 

 

88. Lleva un registro de clientes y proyectos.

 

Cuando te toca ser tu propio agente de ventas, creativo y community manager, da mucha flojera también ser tu becario, pero alguien tiene que serlo. Date el tiempo de hacer un registro de tus clientes, los entregables y en cuánto vendiste cada proyecto. Además de tener un respaldo de toda tu chamba, te ahorrarás muchos problemas cuando algún cliente horrible regrese y necesites evidencias de por qué ya no trabajas con él.  

 


 

Cosas de adulto: salud, ahorro e impuestos

 

Si a ti te da flojera leerlo, imagínate a mí escribirlo. Pero bueno, ya no nos morimos de chiquitos, así que vamos al grano.

 

89. No asumas.

 

Tu cliente más leal también puede desaparecer, los proyectos se caen, el sistema del SAT cambia cada tres días y nada garantiza que estarás sano y hermoso por muchos años más. Ya sé, también estoy aterrada, pero la incertidumbre es una las bases del freelanceo y hay que estar preparados. 

 

90. Ahorra.

 

Es difícil pensar en esto cuando vivimos al día, pero nada es más difícil que pasar por un mal rato y no tener el dinero para resolverlo. 

 

Administren bien su dinero, tengan ahorros, siempre hay temporadas flojas con muy poca demanda, así que no se endeuden a menos que tengan fluidez para poder solventar meses sin ingresos.

Luis Rodríguez, Editor/ Postproductor. 

 

La recomendación más común es ahorrar el 20% de los ingresos mensuales, pero si no puedes permitirtelo, ahorra el 10% (o lo que puedas) en cuanto recibas un pago y ponlo en un lugar donde no te dé tentación tomarlo.

 

91. Invierte.

 

No me pregunten cómo, yo estudié en escuela pública 😅 Pero si tú sabes de esto, deja tu contacto en los comentarios para que otros freelancers puedan asesorarse. 

 

92. Haz un registro de tus ingresos y egresos.

 

Así tendrás una idea mucho más precisa de cuáles son tus mejores meses, qué proyectos te dejan más y cuánto dinero se te está yendo en picafresas.

 

93. Revisa tus estados de cuenta.

 

Probablemente tienes meses pagando un seguro de gastos médicos mayores para tu gato y ni lo has notado.

 

 

94. Y hablando de seguros…

 

Ten uno. 

 

Aquí iría una cita si alguno de nuestros entrevistados tuviera seguro médico.

 

Podrías considerar un seguro privado, aunque una vez que sepas cuánto cuesta quizá dirás: “Ay, ya, equis, me muero”. También está la alternativa de la incorporación voluntaria en el IMSS (que tampoco es barata) o ya de últimas el Seguro Popular que próximamente pasará a ser INSABI (Instituto de Salud para el Bienestar). Según noticias recientes, solo necesitarás tu CURP para recibir atención, pero como están las cosas en el sistema de salud, nuestra mayor recomendación es que tomas mucha agüita y comas bien.

 

95. Ten un contador y quiérelo mucho.

 

Mi papá es mi contador y pues sí lo quiero mucho, la verdad; pero si ustedes no tienen tanta suerte, vayan buscando al menos uno que los asesore. Entre más profesionalices tu chamba, más cerca estarás de las garras del SAT. Pregunta, investiga y ve buscando changarros donde puedas pedir factura. 

 

Yo soy contador, voy a dejar mi contacto en esta página para que me lleguen miles de clientes.

Tú, un contador.

 

 


 

Gestión de tiempo: ¿Cómo dejar de procrastinar?

 

El horario de oficina es un fastidio, hasta que no lo tienes y entonces ya no tienes a quién culpar de que den las 7 pm y no hayas hecho nada de tu día.

 

Para tener una estructura que te permita aprovechar al máximo tu tiempo, primero:

 

96. Reconoce que todo esfuerzo es para ti.

 

Después de haber renunciado al trabajo de oficina en que más he durado, me di cuenta que el trabajo fijo se estaba llevando todo mi tiempo y buena parte de mi creatividad, decidí entonces que sería mejor que todo ese esfuerzo fuera a parar a mi propio proyecto. 

Valeria Hipocampo, ilustradora.

 

97. Establece una rutina.

 

Ponte horarios y respétalos lo más posible. 

 

Nunca empieces  a trabajar si no te has bañado y baja la cortina a la misma hora todos los días.

Liliana Bretón, Publicista / mercadóloga / investigadora / maestra.

 

Considera los ciclos de tu cuerpo y si te funciona trabajar desde muy temprano, hazlo. Si no, dedica las primeras horas de tu día a hacer ejercicio u otras actividades que te demanden menos intelectualmente. 

 

98. Unpopular opinion: desde casa, el horario de oficina no es taaan terrible.

 

Se requiere un horario que funcione para ambas partes, que el cliente sepa cuándo puedes estar ahí y cuando debe esperar hasta el siguiente día hábil. Todos tenemos precargado ese chip, y este horario es el que mejor funciona y que todos aceptan.

Iveth, Comunicóloga/Social media/Escritora de a ratos.

 

99. Organízate.

 

En serio, una lista con todos tus pendientes, avances y fechas de entrega puede hacer que ese caos en tu cabeza tenga sentido.

 

Aquí te compartimos una lista de apps que te pueden ayudar a organizar tus días.

 

 

100. Pon fechas de entrega razonables.

 

¿Por qué te exiges un ritmo de trabajo que te va a agotar más de lo necesario? Eres dueño de tu trabajo, no te trates como si todavía tuvieras un jefe explotador.

 

Siempre doy fechas de entrega holgadas. Es decir, entrego un personaje en 4 días, aunque en realidad hacerlo me toma una hora. De esta manera puedo hacer una cantidad bastante alta de órdenes por día y siempre entregar a tiempo aún en los días más apretados.

Santiago Bautista, diseñador.

 

 

101. Planea tu día desde un día anterior.

 

Ya estableciste a qué hora subes y bajas la cortina, en qué horario te gusta comer y a qué horas te tocan tus power naps. Con eso en mente, planea tu jornada laboral de acuerdo a tus pendientes. 

 

Trato de ponerme horarios. No siempre los respeto al 100, pero trato de que estén ahí como una guía. Planeo mi día, mi horario y mis actividades desde el día anterior, así ya sé con qué tengo que cumplir en esa jornada.

Daniela L. Guzmán, Traductora/Asistente Virtual.

 

Y checa este post que hicimos especialmente para procrastinar leyendo cómo dejar de procrastinar.

 

102. No contestes mensajes más de dos veces al día. 

 

Asígnate un horario diario exclusivo para revisar emails y mensajes de chamba en redes sociales, o de lo contrario te distraerás demasiado. Hazlo, por ejemplo, al inicio y al final de tu jornada para ayudarte a decidir cuáles serán tus objetivos ese día y el próximo.

 

103. No dejes que las redes sociales te consuman.

 

Recientemente he limitado mi uso de redes sociales. Tengo un cronómetro que enciendo cada vez que entro a Twitter y lo paro cada vez que me salgo. El límite de mi cronómetro es media hora, así que ya no me paso todo el día scrolleando.

Daniela L. Guzmán, Traductora/Asistente Virtual.

 

Si hasta LinkedIn te distrae, te va a interesar conocer este método de concentración. 

 

 

104. Identifica las actividades (profesionales y personales) que más te quitan tiempo.

 

¿Cuántas historias de Instagram ves al día? ¿Cuántas de esas son realmente interesantes? Diario perdemos valiosas horas haciendo cosas que podríamos:

 

  • automatizar (como nuestros pagos),
  • que otras personas podrían hacer por nosotros (como entregas o compras)
  • o que no tendríamos ni por qué estar haciendo (como ver ese video de las 11 mejores atajadas en la carrera de Iker Casillas).

 

Cuando se te complique priorizar u organizar tus tareas, considera esta técnica.

 

 

105. También identifica esas actividades que has postergado pero son muy necesarias. 

 

Por ejemplo, hacer ejercicio, ponerte al día con tus obligaciones fiscales, procurar tu salud mental, consultar qué hay de nuevo en tu medio o leer una guía bien larga sobre cómo ser más eficiente en tus actividades cotidianas.

 

 

106. Aprende a decir que no. 

 

Cuando algo te causa más problemas que satisfacciones, vete, ahí no es. *

 

*Aplica para cualquier situación en tu vida.**

 

** Excepto para el SAT. 

 

107. Y, sobre todo, disfruta lo que haces.

 

Cuando empiezo a trabajar, mi espacio debe estar limpio y ordenado, con música y plantas a mi alrededor. Yo debo estar alimentada, bañadita y con una bebida a un lado. Recomiendo intentar divertirte en el proceso, es fundamental para hacerlo sin procastinar. 

Andrea Tumbas, diseño e ilustración.

 

 


 

Consejos finales: el trabajo no es tu vida

 

Ya no hay ninguna empresa detrás tuyo tratando de ponerte una camiseta, así que cuídate, descansa, haz tiempo para hacer cosas solo por gusto y:

 

108. Perdónate los días malos.

 

Muchas veces te faltan energías y ganas sencillamente porque estás agotado. Si estás atravesando un momento así (y no tienes algo urgente), date el día para recuperarte. 

 

109. Desconéctate de vez en cuando.

 

Haz tiempo de salir a patinar y ver a tus amigas. Ahorra para viajar. Si no, no tiene sentido ser freelance.

Andrea Tumbas, diseño e ilustración.

 

110. En serio, trátate bien.

 

Casi ningún freelancer tiene seguro, así que come bien, duerme bien, toma mucha agüita y haz pausas para llorar cada que lo necesites 😉

Para mí, la clave está en encontrar tu balance y conocer tus límites, tanto con las personas como contigo misme. Saber cuánto trabajo puedes manejar a la vez sin que sea demasiado. Tener cuidado con los deadlines, sacarle el mayor provecho a tus horas más productivas y, sobre todo, tratarte bien.

Luisa Franco, Diseñadora gráfica.

 

111. Ten clara tu motivación.

 

Sí, ya sabemos por qué trabajamos todos.

 

 

Pero a veces se nos olvida que además de eso, tenemos muchas otras razones para hacer lo que hacemos, una de las más importantes: el solo placer de hacerlo.

 

A veces tengo tanto trabajo que empieza a ser repetitivo. En esos momentos llega un punto en el que busco mejorar para que las cosas vuelvan a ser retadoras e interesantes.

Santiago Bautista, diseñador.

 

112. Haz públicos tus logros.

 

A veces los demás nos tratan mejor de lo que nos tratamos a nosotros mismos. De vez en cuando postea: 

 

“Miren, hice un logo chingón”

 

“Ay, trabajé en algo bien bonito…” 

 

“Oigan, estoy haciendo una guía bien larga, ¿quieren verla?” 

 

Y sírvete toda la validación que necesites. Un poco de apapacho digital puede ser esa motivación que te hace falta para seguir con tu día.

 

113. Y si de plano freelancear no es lo tuyo…

 

Así como hay gente que no puede estar en una oficina 8 horas, hay gente que no puede ser libre como el viento, y eso está bien, no pasa nada.

Iveth, Comunicóloga/Social media/Escritora de a ratos.

 

Inténtalo y si no funciona, ten la certeza de que podrás volver a una empresa, ahora con más experiencia, en el momento que quieras (checa esta otra guía si ya estás queriendo).

 

 

114. Por último: DISFRUTA DE TODO LO QUE ESTÁS LOGRANDO.

 

Mi experiencia freelance me ha llevado por tipos de proyectos que no tenía en mente jeje y eso me encanta. Creo que la vida freelance justo hace eso, diversifica tu práctica para que tengas libertad de escoger lo que más te apasione.

Adrián Cruz, diseñador. 

 

Ahora tienes las razones para intentarlo y más de 100 consejos para lograrlo… crea tu perfil en Trabajo en Digital y encuentra proyectos que te permitan trabajar (y vivir) a tu manera.

 

 

Y ya para despedirnos, como puedes notar, este articulo de blog fue patrocinado por nuestros amigos de SendPulse, así que crea tu cuenta gratuita y cuéntanos qué te parece esta herramienta. 🙂

2 Comments

  1. Angélica Enríquez

    Muy buen artículo! Sin duda hay una gran oportunidad para ser freelance en distintas áreas de especialidad, y los puntos de ventajas como las que mencionan aquí. Además de las herramientas con las que contamos hoy en día, y sobre todo, porque hay una buena cantidad de portales que te ayudan a publicar tus servicios como freelance.

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